La fiesta del Señor de Gualamita de Lámud se fortalece como Patrimonio Cultural de la Nación

Lámud, capital de la provincia de Luya, vive durante todo septiembre sus fiestas patronales en honor al Señor de Gualamita, declaradas Patrimonio Cultural de la Nación. La celebración ya arrancó con un gran pasacalle en Lima y tiene su momento más esperado el lunes 14 de septiembre, día central de la festividad.
De Lima a Lámud: así comenzó la fiesta
El pistoletazo de salida fue en la capital del país. El domingo 9 de agosto, la Comisión de Salvaguarda y Promoción de las Fiestas Patronales llevó un multitudinario pasacalle al centro histórico de Lima, marcando el inicio oficial de la temporada festiva. Poco después, el 21 de agosto, se celebró el primer aniversario de la declaratoria como Patrimonio Cultural de la Nación con misas simultáneas en la Parroquia El Sagrario de Lima y en la Iglesia Matriz de Lámud.
De regreso en Lámud, la ciudad comenzó a prepararse con el Labrachcuy —el tradicional labrado de velas—, la limpieza de plazas, el engalanamiento de calles y la recepción de bandas de músicos. El 31 de agosto, un pasacalle nocturno de faroles cerrará la antesala y encenderá el ánimo para lo que venía.

Septiembre, el mes que todo lamudino espera
Desde el 1 de septiembre, Lámud despierta antes del amanecer. Los albazos con vacas locas recorren los cuatro barrios de la ciudad —Santa Ana, Matriz, San Antonio y Gualamita—, y la procesión de la sagrada imagen abre formalmente el ciclo de novenas y misas que se extiende sin pausa durante todo el mes.
El punto más alto llega el lunes 14 de septiembre. Ese día, una solemne misa presidida por monseñor Humberto Tapia Díaz da paso a la procesión tradicional del Señor de Gualamita por las principales calles de la ciudad, con estandartes, centilleros y una multitud de devotos llegados desde todas las filiales: Luya, Chachapoyas, Rodríguez de Mendoza, Pedro Ruiz, Bagua, Chiclayo, Trujillo y Lima. El cierre del día central incluye la elección de las nuevas autoridades de la Asociación de Mayordomos para el periodo 2027 y un baile de confraternidad con los dos grandes acordeonistas de la provincia de Luya en un duelo que se anuncia histórico.
La celebración no concluye el 14. Las novenas y misas continúan diariamente hasta el 29, y el miércoles 30 de septiembre una procesión de clausura cierra oficialmente el mes más importante del calendario de Lámud.

Una declaratoria que cambió el peso de la fiesta
La designación como Patrimonio Cultural de la Nación no fue un trámite institucional: fue el resultado de una gestión nacida desde la propia comunidad, sostenida en gran medida por la autogestión y los aportes colectivos de los lamudinos. Ese reconocimiento ha dado a las fiestas una proyección nueva: acciones de restauración, publicaciones y la presencia creciente de filiales en todo el país son parte de lo que ese título ha detonado. Septiembre en Lámud ya no es solo una fiesta local; es una expresión de identidad regional con respaldo nacional.
