Joven puneña pasó de pastora a dirigir negocio tecnológico

Lady Cheje Mamani creció pastando ovejas en Jachu Paro, provincia de Moho, en Puno, y fabricaba computadoras con piedras y arcilla cuando era niña. Hoy, a sus 28 años, dirige STORE MIPC, un negocio de venta y servicios de computadoras, laptops e impresoras en Juliaca, que lleva casi cinco años en el mercado. El punto de inflexión fue la Beca 18 del Programa Nacional de Becas y Crédito Educativo (Pronabec), que le permitió estudiar Computación e Informática en el Instituto Superior Tecnológico Unitek.
Una vocación que nació en el cerro
Mientras cuidaba el ganado de sus padres —agricultores y criadores de animales—, Lady moldeaba con arcilla y piedras la tecnología que nunca había tenido cerca: laptops, celulares, computadoras. El primer contacto real con un dispositivo llegó por casualidad, con un celular de antena. "Lo desarmé, lo hice trizas, y lo volví a armar", recuerda.
Cuando la Beca 18 apareció como opción, ya tenía el historial académico para competir. "Me gustaba tener notas altas desde la escuela. Hacía competencia con mis compañeras. Siempre era dedicada", explica. En tres años completó la carrera de Computación e Informática, y de paso aprendió diseño, creación de páginas web y programación.

Vender comida en la calle para abrir una tienda de tecnología
Al terminar sus estudios técnicos, Lady trabajó en colegios y empresas de su región. Pero para emprender necesitaba capital. "Empecé vendiendo comida en las calles, fui juntando poco a poco, hasta que encontré un local", detalla. Así nació STORE MIPC, enfocada en la venta y servicios de computadoras, laptops, impresoras, tabletas, suministros y accesorios de cómputo. El negocio ya acumula casi cinco años en el mercado.
Un camino que también abrió la puerta a Alondra
La historia de Lady no es un caso aislado en la región. Alondra Cubas Noriega, joven del distrito de Ocallí en la provincia de Luya, Amazonas, también apostó por Beca 18 para estudiar Enfermería Técnica en Lima, en el Instituto Daniel Alcides Carrión. Diferentes regiones, diferentes carreras, mismo mecanismo: una beca que convierte la pobreza en punto de partida, no en límite.
Lady lo resume sin rodeos: "Beca 18 es una solución para las personas de extrema pobreza. Algunos me decían que es mucho trámite, pero yo les decía a mis compañeros, sí, pero vale la pena."
