Padrastro abusa sexualmente de niña awajún de seis años y se da a la fuga

Una niña awajún de 6 años se debate entre la vida y la muerte luego de presuntamente ser abusada sexualmente por su padrastro, Darwin Chup Wasum, en la comunidad nativa de Pantam Entsa, distrito del Cenepa, provincia de Condorcanqui. El hecho fue descubierto el sábado 18 de julio. Este domingo, la menor fue trasladada de emergencia al Centro de Salud de Huampami y será evacuada a Santa María de Nieva, donde intentarán salvarle la vida. El agresor sigue prófugo.
Lo que ocurrió en Pantam Entsa
El sábado 18 de julio por la tarde, Darwin Chup Wasum llevó él mismo a la niña al puesto de salud de la comunidad porque presentaba una hemorragia severa. Aunque la había amenazado para que guardara silencio, la menor declaró ante el personal médico que su padrastro la había violado. Al verse descubierto, el hombre huyó del establecimiento y escapó de la comunidad. Los comuneros se organizaron para buscarlo, pero hasta la publicación de esta nota seguía libre.
Chup Wasum es identificado como miembro del pueblo awajún y procedente de la comunidad de Chinim, en el distrito de Imaza, provincia de Bagua.
Estado crítico y evacuación en marcha
El puesto de salud de Pantam Entsa, zona fronteriza con escasos recursos, no tiene la capacidad para atender la gravedad de las lesiones de la niña. Este domingo 19 de julio, a las 10:00 de la mañana, la menor fue trasladada al Centro de Salud de Huampami, capital del distrito del Cenepa. Las autoridades médicas confirmaron que será evacuada a Santa María de Nieva, capital de Condorcanqui, para continuar con su atención. Su estado sigue siendo crítico por la masiva pérdida de sangre.
Familiares y organizaciones que conocen el caso exigen al Ministerio de Salud y al Ministerio de la Mujer garantizar la evacuación aérea y los recursos necesarios para salvarle la vida. También urgen a la Fiscalía y a la Policía Nacional emitir la orden de captura inmediata contra el agresor y brindar medidas de protección a la niña y a su madre, identificada como Samekash Maduig.
Un patrón que se repite en Condorcanqui
Este caso no ocurre en el vacío. En septiembre de 2025, el Consejo de Mujeres Awajún Wampis (Comuawuy) alertó al Estado peruano sobre el aumento de casos de violencia sexual contra niñas y adolescentes en Condorcanqui, con más de 520 denuncias registradas en 15 años y un preocupante incremento del VIH infantil asociado a los abusos. En junio de 2026, la presidenta de esa misma organización, Rosmery Pioc, denunció que un abogado de la Defensoría Pública investigado por agredir sexualmente a una adolescente de 14 años en Santa María de Nieva fue puesto en libertad.
La impunidad es parte del problema. En junio de 2024, el entonces ministro de Educación Morgan Quero y la ministra de la Mujer Ángela Hernández describieron los abusos en comunidades awajún como "prácticas culturales" o "costumbres". La indignación fue nacional; ambos ofrecieron disculpas públicas, pero ninguna declaración de ese tipo cambia la realidad de las niñas de Condorcanqui: no se trata de costumbres, se trata de violencia sexual, y normalizar que adultos sostengan relaciones íntimas con niñas de 12 años o menos no tiene ninguna justificación cultural ni legal.
La distancia geográfica de estas comunidades no puede seguir funcionando como escudo para quienes agreden a los más vulnerables.
