Qué hacer en casa ante el Fenómeno El Niño
El Fenómeno El Niño ya afecta al Perú con lluvias intensas en el norte y olas de calor en varias regiones. La investigadora del IPCC Liliana Miranda dio consejos concretos para proteger el hogar y la salud antes de que llegue la emergencia.

El Fenómeno El Niño ya no es una advertencia: es una realidad que golpea al país con lluvias fuertes en el norte y temperaturas extremas en distintas regiones. Frente a ese escenario, la urbanista e investigadora del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), Liliana Miranda, compartió medidas concretas que cualquier familia puede aplicar ahora, sin esperar a que llegue el desastre.
Bloquea el ingreso del agua antes de que sea tarde
Ante el riesgo de inundación, Miranda recomienda colocar barreras externas en las puertas: maderas, piedras grandes o planchas de policarbonato son opciones válidas para frenar el avance del agua. Los sacos de arena, en cambio, tienen un uso más específico: sirven para taponar sumideros en el piso y desagües de las duchas o del retrete, que son los puntos por donde el agua sucia puede regresar al interior de la vivienda. "La casa debe estar seca", resumió la experta.
La mochila de emergencia: alimentos, pero también medicamentos
Tener una mochila de emergencia lista es indispensable, pero Miranda va más allá: recomienda dejar una segunda mochila en un punto elevado del barrio, fuera de la zona de inundación, donde la familia y los vecinos puedan reunirse y aguantar dos o tres días hasta que llegue ayuda externa.
El contenido no debe limitarse a comida. Las inundaciones traen enfermedades: conjuntivitis, infecciones urinarias, dermatitis y otras afecciones a la piel son comunes en estos contextos. "No habrá médico que atienda porque el sistema de salud va a colapsar, como pasó en el Covid", advirtió Miranda. Por eso, la mochila debe incluir medicinas básicas y un kit de primeros auxilios.
Simulacros y mantenimiento preventivo del hogar
Miranda insiste en que la preparación no es solo material, sino también práctica. Participar en simulacros familiares permite saber cómo reaccionar cuando la emergencia ya no da tiempo para improvisar. En paralelo, recomienda revisar los techos: limpiarlos y retirar cables sueltos que puedan provocar cortocircuitos e incendios.
Contra el calor extremo: hielo, pañuelos y sales minerales
Las altas temperaturas representan otro riesgo serio. Para aliviar el golpe de calor, la investigadora sugiere tener hielo y pañuelos siempre disponibles y aplicarlos en la frente, la nuca, las axilas, las ingles y los talones: esos puntos permiten bajar la temperatura corporal con rapidez.
La hidratación es igual de crítica. Miranda recomienda tener sobres de sales minerales en casa porque, tras tres o cuatro días de calor extremo, hasta las personas jóvenes pueden sufrir un shock térmico. También sugiere aumentar ligeramente el consumo de sal para compensar la pérdida de electrolitos.
Los techos de calamina multiplican el calor
Un detalle que muchos pasan por alto: los techos de calamina convierten las viviendas en hornos. Si afuera hay 30 grados, adentro pueden sentirse 40. Miranda aconseja cambiarlos o, al menos, añadir una cobertura que favorezca la ventilación y reduzca esa acumulación de calor.
Estas medidas no requieren grandes inversiones ni equipos especializados. Requieren anticipación: actuar antes de que el agua suba o el termómetro se dispare es la diferencia entre proteger a la familia y lamentarlo después.





